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Transformando la educación a más de 1 millón de jóvenes con Cisco Networking Academy

Cuando asumí la responsabilidad de llevar adelante el desarrollo y la implementación de uno de los programas de Responsabilidad Social en Cisco en Perú, lo primero que sentí fue un enorme entusiasmo: El comprobar que la empresa privada además de hacer negocios es capaz de proyectarse y mejorar la sociedad en que interviene a través de la educación. Pero el entusiasmo vino acompañado de la incertidumbre. Corría el año 2013 y recuerdo que solamente teníamos poco más de 30 academias y alrededor de 7,000 estudiantes. Este 2021 hemos alcanzado una meta que aún me cuesta creer: Más de un millón de estudiantes y más de 200 academias en todo el Perú.

Si tuviera que expresar con una palabra lo logrado en estos años de trabajo en equipo en Cisco Perú seguramente sería orgullo. Orgullo por el crecimiento exponencial del programa, orgullo por nuestro equipo de trabajo y su compromiso más allá de los límites y las metas acordadas, orgullo por la apertura y buena disposición de nuestros socios en la academia, pero sobre todo orgullo por pertenecer a una organización que luego de 25 años de presencia en el Perú, no se conforma y sigue apostando por desarrollar generosamente la fuerza laboral del futuro: un alumno a la vez, un millón de vidas impactadas positivamente con la promesa de un futuro más brillante y justo.

Nuestra visión desde Cisco Networking Academy siempre estuvo alineada con la visión y misión de Cisco: ser el puente hacia mejores oportunidades laborales, de empleo productivo y digno. Un puente que nos ha permitido cruzar fronteras (físicas y sociales) para ir más allá, implementando proyectos de inserción social y laboral en centros comunitarios, para personas privadas de su libertad, para personas con capacidades diferentes, abriendo puertas que de otra manera seguirían cerradas a otras oportunidades que, de otra manera, no habrían llegado nunca.

Desde Cisco Networking Academy Perú, seguimos construyendo más puentes al formar las nuevas generaciones de “Global Problem Solvers” aumentando la participación femenina en el programa y academias TIC, disminuyendo la brecha de habilidades en redes, colaborando con el gobierno, las cámaras empresariales y las organizaciones comunitarias a través del programa.

Algunos de los hitos que valoro especialmente son:

  • Un millón de estudiantes y más de 200 academias asociadas. Maricielo Luna es nuestra estudiante un millón, una adolescente puneña que ahora es símbolo y ejemplo.
  • El 2016 hicimos del Perú el país con más estudiantes en el programa.
  • La motivación a mujeres para encontrar y desarrollar oportunidades en carreras tecnológicas (Women Rock in IT o Girls Power Tech).
  • Nuestra primera instructora mujer, Ana Ramírez el año 2004.
  • Los convenios con el Ministerio de Educación para ofrecer gratuitamente nuestros contenidos para estudiantes de secundaria e institutos técnicos.
  • El convenio con el Ministerio de Trabajo brindando becas para 3,000 peruanos y peruanas en programación y soporte técnico que les permita superar la crisis que la pandemia global agravó.
  • El apoyo y compromiso de nuestros aliados en la academia que nos permiten llegar a decenas de miles de estudiantes.

Como dijera líneas arriba, si tuviera que expresar con una palabra lo logrado en estos años, esa palabra sería orgullo. Ahora que Cisco cumple 25 años en el Perú tendría que sumar una palabra más: esperanza, la esperanza que viene asociada las oportunidades de progreso que la educación brinda. No se nace listo para cambiar el mundo, se aprende.

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Diana Tamashiro

Diana Tamashiro tiene más de 15 años de experiencia en el sector de tecnología. Trabaja en Cisco desde el año 2013 manejando el área de Responsabilidad Social enfocado en la educación “Cisco Networking Academy” desarrollando proyectos de inclusión social y laboral que ayudan a la sociedad a prepararse para los trabajos en esta nueva economía digital.