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Descubra el camino hacia la Transformación Digital en América Latina

La transformación digital impone nuevos retos y oportunidades a las empresas en todo el mundo y en todas las industrias. Modelos de negocios disruptivos, competidores emergentes, las interminables y crecientes exigencias de los usuarios, ponen en jaque casi cualquier esquema de negocio conocido y aportan mayor imprevisibilidad a todo horizonte en el mediano y largo plazo.

En paralelo, el entorno del trabajo atraviesa una fuerte metamorfosis que desdibuja los límites de tiempo y espacio. En términos simples, la nueva forma de trabajar es entendida por los empleados como la posibilidad de trabajar cuándo, dónde y cómo prefieran. Y es fundamental que las empresas les brinden las herramientas para poder hacerlo de forma eficiente y productiva.

De acuerdo a datos de Frost & Sullivan, 4 de cada 5 “trabajadores del conocimiento” (knowledge workers) en todo el mundo ya trabajan fuera de la oficina al menos una vez a la semana.

Sumado a esto, la generación Y o Millenials – nacidos entre 1980 y 2000 – ha dejado de ser la tormenta que se avecina para convertirse en una realidad palpable para las empresas en América Latina. Se estima que actualmente esta generación representa más de un tercio de la fuerza laboral en la región y muchos de ellos ya ocupan posiciones de liderazgo en sus organizaciones. De esto se desprende que las empresas deben atender más a los requerimientos de estos nativos digitales, que esperan llevar el uso de la tecnología desde su vida personal a la laboral sin sobresaltos.

En este marco, las organizaciones se ven cada vez más en la necesidad de aumentar su productividad y agilizar sus procesos, empoderando a sus empleados con las herramientas que necesitan para brindar su máximo posible, en el marco de la transformación digital. Todo esto acontece en un clima económico desafiante en América Latina, que empuja a las organizaciones a buscar mayores eficiencias en todos sus procesos y mejorar la performance de sus empleados. En este sentido, las aplicaciones de colaboración aparecen como una herramienta fundamental que
permite dar respuesta a todos estos frentes simultáneamente.

De acuerdo a una encuesta realizada por Frost & Sullivan a cientos de tomadores de decisión en América Latina, las organizaciones están invirtiendo en Colaboración para incrementar la productividad de sus empleados, acelerar la toma de decisiones, mejorar la experiencia del cliente y reducir costos, entre otros beneficios.

A pesar de lo anterior, antes de comprometer inversiones en soluciones de Colaboración cualquier empresa necesita planear adecuadamente sus próximos pasos y considerar aspectos fundamentales como la seguridad, la flexibilidad y las necesidades específicas y únicas que existen dentro de su organización.

MOVILIDAD Y VIDEO
Una necesidad transversal a todas las organizaciones pasa por prepararse para la creciente movilidad y su impacto en la forma de trabajar y brindar a los empleados las herramientas que les permitan trabajar en forma eficiente y segura.

Las empresas en América Latina están apostando crecientemente por la movilidad para incrementar la productividad de sus empleados y la agilidad de su negocio. De hecho, el 15% de los trabajadores de oficina en la región trabajan fuera de la oficina al menos una vez por semana, de acuerdo a las investigaciones de Frost & Sullivan. Por ello, muchas organizaciones han implementado clientes de software móviles que brindan funcionalidades de colaboración a sus empleados, como voz, mensajería instantánea, presencia, web y video conferencias.

Las implementaciones eficientes de herramientas de colaboración deben brindar soporte a las necesidades de los distintos tipos de usuarios móviles: aquellos que trabajan en varias oficinas y cambian diariamente de escritorio, quienes corren de reunión en reunión, viajan seguido, trabajan desde las oficinas de un cliente o desde la casa. Cada uno de ellos tiene necesidades específicas de comunicaciones y necesitan ser provistos de las herramientas adecuadas.

Por otra parte, las mayores y mejores capacidades de los teléfonos inteligentes – como grandes pantallas con altas resoluciones y potentes cámaras fotográficas – y de las redes 4G en América Latina han impulsado una migración de las video-conferencias en las grandes salas a los dispositivos móviles. En el pasado este tipo de comunicación estaba restringido sólo a ciertos ejecutivos de alto nivel, debido principalmente a los altos costos de los grandes sistemas de sala y la dificultad de implementar sistemas de escritorios. Sin embargo, hoy en día la cantidad de empleados que aprovechan el video para sus trabajos diariamente está en aumento en América
Latina, debido a sus costos accesibles y a la posibilidad de personalizar las comunicaciones sin necesidad de moverse en cada ocasión.

SEGURIDAD
Contar con herramientas de comunicaciones eficientes dentro de su organización se ha convertido en un imperativo de negocio clave. Sin embargo, igual de importante es contar con altos estándares de seguridad en sus interacciones, con el objetivo de evitar ataques informáticos que pueden llegar a significar pérdidas millonarias, en dinero o en potenciales negocios.

La importancia de la seguridad para las empresas en la región es tal que de acuerdo a una encuesta realizada por Frost & Sullivan en 20154, las inversiones en seguridad informática aparecen como la primera prioridad en los presupuestos de IT. En este sentido, las organizaciones deben considerar asociarse con proveedores de comunicaciones que brinden soluciones seguras y robustas, así como servicios de soporte probados en el mercado.

FLEXIBILIDAD
El avance de la tecnología y la dinámica de mercado han permitido que hoy en día las organizaciones puedan acceder a las aplicaciones de Colaboración a través de un esquema tradicional – basado en implementaciones en las oficinas de la empresa e inversiones up-front (CAPEX) – o a través de un modelo Cloud, mediante un esquema de subscripción u OPEX.

Si bien tradicionalmente las ventas de estas herramientas han sido realizadas bajo un modelo CAPEX en forma mayoritaria, la adopción del modelo OPEX está creciendo en forma acelerada en América Latina debido principalmente a que evita grandes inversiones de capital en un primer momento, lo cual es especialmente valioso en un contexto económico desafiante como el actual, en el cual los presupuestos para tecnología disminuyen todos los años en las empresas (en promedio un 20 por ciento por año).

De hecho, según datos de Frost & Sullivan, en América Latina actualmente más de la mitad de los presupuestos para tecnología son liquidados en modo OPEX.

De todas formas, la elección correcta dependerá de las necesidades puntuales de cada empresa y del tipo de organización que se trate. En este sentido, es probable que la mejor configuración en muchos casos sea una combinación de ambos modelos que implique la adquisición de algunas aplicaciones mediante el esquema tradicional, y la subscripción a otras en modalidad Cloud. Frost & Sullivan señala que las empresas que vayan a implementar colaboración deben buscar proveedores que sean capaces de brindarles el esquema que más se adapte a su realidad y presupuesto.

(Parte del White Paper de Frost & Sullivan y Cisco: Descubra el camino hacia la Transformación Digital en América Latina)

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